Ha llegado el mes de agosto y con él, las deseadas vacaciones. O eso se esperaba este ingenuo el dia 1 de agosto. Hasta que Wendy sugirió, mirándome de reojo: "Podríamos aprovechar estos días para pintar el piso, no?". Así que así estamos. Con brocha en mano y vestidos todo el día con el chandal que me regalaron mis padres en mi decimosexto aniversario. Por suerte, el dia 11 nos vamos a las islas!!!
Mientras tanto, Tootles (nuestro particular y bien hallado niño perdido) continua creciendo en el vientre de Wendy a un ritmo imparable... Y su habitación todavía por preparar. Según Wendy, a la vuelta de las islas, continuaremos nuestro bricolaje hogareño por su habitación. Está visto que estas vacaciones se limitarán a una semana!!!
jueves 6 de agosto de 2009
jueves 28 de mayo de 2009
Fatal regreso
Menudos días he escogido para retomar este cuaderno de bitácora que más que mi rumbo describe mi deriva... Pero, en fin, quizás porque estos días son como son que he decidido reescribir, aunque noto que mis dedos ya no encuentran tan fácilmente las teclas ni mis ideas encuentran fácilmente mi mente. Se nos han ido dos grandes, inmensos, irremplazables, irreverentes, inimitables... geniales! Seguro que Pepe está haciendo reir a su
Federico, mientras Mario habla con Schopenhauer sobre el amor, las mujeres
y la vida.
Federico, mientras Mario habla con Schopenhauer sobre el amor, las mujeres
y la vida.Mario

¿Qué pasó? Me levanté temprano, me duché y me lavé los dientes. Me perfumé y salí a la calle a la misma hora de siempre. ¿Qué hice mal? El cielo estaba gris, lloraba. La palabra se quedó huérfana, muda, por tu marcha. Llegó el fatídico día. Estaba claro que tarde o temprano llegaría, pero nadie quería creerselo. Y de pronto, llegó, y nos lo tuvimos que creer a la fuerza. No tardaron en saltar las primeras voces coreando tu nombre. No faltaron ni sobraron. Tus amigos te recordaron, tus enemigos intentan todavía olvidarte... Pero no pueden. Porque tu voz se hizo fuerte a base de golpes... Porque la palabra escrita tiene un inconveniente para los malvados: No se olvida, porque se puede releer. Cuatro días antes de tu marcha, muchos estábamos recitando en voz alta tus palabras para animarte, para acompañarte. Ahora que nos has dejado, seguiremos cantando y recitando... Porque es lo que tú harías... Porque es lo que nos has enseñado. Gracias, Mario, y hasta la vista!
viernes 18 de julio de 2008
El fin del mundo (o, en su defecto, de los descampados urbanos)
Wendy y un servidor poseemos un coche. Mejor dicho, es un vehículo de cuatro ruedas de unos 20 años; con pocos quilómetros en su motor, pero con muchas manos en su volante; cuya radio se come nuestros maltrechos cassettes, y con una enfermedad crónica de dirección, que precisa una intervención dificilísima y carísima. Tiene una característica muy peculiar: Su antena de radio no es tal, sino un alambre muy grueso doblado por un centenar de puntos, como si el viento lo hubiera deformado a su antojo. Más que un coche, a veces me recuerda a un 'Snorkel'. Aún así, como si de un hijo echado a perder, Wendy y yo no podemos evitar decir, en cuanto lo miramos, "pero es nuestro coche".
Debido a los problemas de aparcamiento de mi barrio, hace una semana lo aparqué en el último descampado que queda en mi barrio. Ayer a las 8:30 de la mañana me llamó Wendy al móvil muy alarmada: "Peter, el descampado ha desaparecido... Y con él, nuestro coche. Levántate de la cama y ve a buscarlo, por Dios!".
Como pude, me levanté de la cama y salí a la calle dispuesto a rastrear el dichoso descampado volátil. Y me quedé asombrado ante la visión que apareció ante mis ojos. Dos días antes, era el típico descampado, con sus cientos de coches aparcados anárquicamente, sus regateras en la tierra provocadas por las lluvias de mayo, árboles moribundos repartidos aquí y allí por el azar, su polvo, su arena como suelo, algún que otro grupo de gente bebiendo de tetrabriks junto a una furgoneta con la puerta trasera abierta, y algún que otro indigente paseando entre la basura que se acumulaba en sus rincones. Ayer por la mañana, el descampado era un estepa sin árboles, con algunas excavadoras en el horizonte, el suelo era totalmente liso... Y lo más importante, no había ningún coche.
Regresé corriendo a casa y llamé a información de gruas municipales. La chica al otro lado del hilo me explicó que mi coche no estaba en ningún depósito municipal (como temía, al igual que temía la multa por liberarlo del encierro), sino que los operarios de la grúa me lo habían movido de sitio. Continuaba en el descampado, pero en una zona que por la inclinación yo no había podido ver antes. Me salió la risa tonta y le expliqué a la chica que "menos mal, porque, claro, yo no lo había aparcado mal y como no cojo el coche cada día, claro, no sabía que había obras, y menudo regalito tener que pagar una multa por unas obras municipales, y que muchas gracias por la información y que disculpe las molestias...". La chica contestó un simple y seco: "De nada, adiós." y colgó. Mi enojo por su actitud quedó eclipsado por las buenas noticias.
Fuí de nuevo al descampado por la parte de atrás y allá estaba mi 'snorkel', entre dos furgonetas que lo protegían, todo lleno de barro y polvo debido a las condenadas obras. Mientras arrancaba el coche, pensé que en Barcelona cada vez quedan menos descampados donde aparcar el coche gratuitamente y cada vez hay más zonas verdes donde aparcar el coche pagando...
Por la noche, Wendy me preguntó por el coche, sólo le pude responder que la gente cada vez me parece más rancia refiriéndome al tono usado por la chica del teléfono informativo... "Yo, que estaba tan feliz por saber donde estaba mi coche, sumado a la alegría de no tener que pagar una multa, le había querido expresar a la chica de información mi agradecimiento hacia las autoridades, que, en contra de lo que dice la gente, a veces sí que mira por la gente y se comporta de forma lógica, desplazando el vehículo a otra parte en lugar de llevárselo al depósito, porque, claro, no era justo que tuviera que pagar una multa si no había aparcado mal y, claro...". Wendy cogió el mando a distancia del televisor, subió el volumen y cambió de tema con un regate magistral: "Mira, comienzan las noticias!".
Regresé corriendo a casa y llamé a información de gruas municipales. La chica al otro lado del hilo me explicó que mi coche no estaba en ningún depósito municipal (como temía, al igual que temía la multa por liberarlo del encierro), sino que los operarios de la grúa me lo habían movido de sitio. Continuaba en el descampado, pero en una zona que por la inclinación yo no había podido ver antes. Me salió la risa tonta y le expliqué a la chica que "menos mal, porque, claro, yo no lo había aparcado mal y como no cojo el coche cada día, claro, no sabía que había obras, y menudo regalito tener que pagar una multa por unas obras municipales, y que muchas gracias por la información y que disculpe las molestias...". La chica contestó un simple y seco: "De nada, adiós." y colgó. Mi enojo por su actitud quedó eclipsado por las buenas noticias.
Fuí de nuevo al descampado por la parte de atrás y allá estaba mi 'snorkel', entre dos furgonetas que lo protegían, todo lleno de barro y polvo debido a las condenadas obras. Mientras arrancaba el coche, pensé que en Barcelona cada vez quedan menos descampados donde aparcar el coche gratuitamente y cada vez hay más zonas verdes donde aparcar el coche pagando...
Por la noche, Wendy me preguntó por el coche, sólo le pude responder que la gente cada vez me parece más rancia refiriéndome al tono usado por la chica del teléfono informativo... "Yo, que estaba tan feliz por saber donde estaba mi coche, sumado a la alegría de no tener que pagar una multa, le había querido expresar a la chica de información mi agradecimiento hacia las autoridades, que, en contra de lo que dice la gente, a veces sí que mira por la gente y se comporta de forma lógica, desplazando el vehículo a otra parte en lugar de llevárselo al depósito, porque, claro, no era justo que tuviera que pagar una multa si no había aparcado mal y, claro...". Wendy cogió el mando a distancia del televisor, subió el volumen y cambió de tema con un regate magistral: "Mira, comienzan las noticias!".
Que fantástica serie "Los Snorkels"! Y que parecidos a los Pitufos que eran los puñeteros!


viernes 11 de julio de 2008
De Puentos y Marruecos
Hoy estoy contento por dos cosas. De hecho, no me gusta hablar mucho sobre mí, pero hay dos eventos personales que me han alegrado estas últimas 24 horas y querría compartirlos con vosotros...
Por un lado, ayer el dueto poético-cuentil Puentos actuamos en nuestro bar talismán "L'Astrolabi". Y, sin que sirva de precedente, nos salió realmente bien... O al menos esa es la sensación que nos quedó después de hablar con el público. Inés bordó los cuentos, estuvo más expresiva que nunca, nos hizo reir, pensar... Y yo... Bueno... Fue uno de esos extraños días en que te propones una sesión de poemas tranquilos, tristes, nostálgicos... Y la gente acaba riéndose mogollón y todo lo que dices tiene gracia (aunque no la tenía!).
Si este párrafo no ha inflado suficiente mi ego, aquí os dejo con un artículo mío publicado en el semanario "L'ndependent de Gràcia" en la edición de hoy... Otro granito de arena en la dificultosa montaña del orgullo y la autoestima.
PD: Como la imagen ha quedado muy pequeña, si clicáis encima, os remitirá directamente a la página web de L'Independent, donde podréis consultarla a tamaño 'leible'.
Por un lado, ayer el dueto poético-cuentil Puentos actuamos en nuestro bar talismán "L'Astrolabi". Y, sin que sirva de precedente, nos salió realmente bien... O al menos esa es la sensación que nos quedó después de hablar con el público. Inés bordó los cuentos, estuvo más expresiva que nunca, nos hizo reir, pensar... Y yo... Bueno... Fue uno de esos extraños días en que te propones una sesión de poemas tranquilos, tristes, nostálgicos... Y la gente acaba riéndose mogollón y todo lo que dices tiene gracia (aunque no la tenía!).
PD: Como la imagen ha quedado muy pequeña, si clicáis encima, os remitirá directamente a la página web de L'Independent, donde podréis consultarla a tamaño 'leible'.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


