Las fechas navideñas estimulan a la memoria. Quizás sea debido a las lucecitas que decoran las calles, o al hecho que todas las televisiones programan películas edulcoradas y concursos solidarios, o a que, como cada Navidad, se repiten los mismos hábitos sociales: montar el belén, montar el árbol de navidad, montar la decoración y montar un cristo cuando por otro año consecutivo no nos ha tocado el Gordo de Navidad. Así pues, y como uno no es de piedra, he recordado uno de los primeros regalos que quise regalar. A mi madre le encanta 'El bolero de Ravel', esa obra maestra de la música contemporánea. Curiosamente, a Wendy también le encanta esta obra musical, lo cual me hace pensar que debería ir al psiquiatra, por si acaso tengo uno de esos síndromes con nombre de mito griego, ya que no es normal que a todas las mujeres de mi vida les guste esta canción. Pero dejemos a un lado mis manías y paranoyas subconscientes (o inconscientes, debería repasar mis apuntes sobre Freud). Por esa época, sólo teníamos 'El bolero de Ravel' en disco de vinilo y nuestro giradisco estaba estropeado, por lo que pensé en regalárselo en Compact Disc...
Nota del Autor (que, aunque no tenga nada que ver con la historia, me apetecía escribir): Imaginaos al viejo Peter Pan, delante de su ordenador, con un cigarrillo medio consumido y acariciándose el mentón. Una voz en off dice: Nunca olvidaré el momento en el que sentí que me hacía mayor. Y, ahora, fijaos que la imagen se difumina, mientras el humo del cigarro invade la totalidad de la pantalla. El humo se esparce y aparece un joven Peter Pan en una clase de la Universidad. La voz en off continúa: Fue hace unos pocos años, yo contaba con 22 años y estaba en primero de Periodismo, rodeado de jóvenes recién salidos del instituto, que contaban a lo sumo con 19 años. La profesora de radio nos explicaba como manejar un disco de vinilo para que sonara en directo. Consistía en girar al revés el disco, no para escuchar mensajes satánicos, como muchos hemos hecho con los discos de AC/DC, sinó para encontrar 'auditivamente' e intuitivamente cuando y donde comenzaba la canción. La profesora pidió un voluntario para que lo hiciera. Una compañera se ofreció y comenzó a girar el vinilo. Cuando se escucho el primer sonido, mi compañera continuó girando el disco, mientras la profesora le preguntaba porque no paraba de girarlo. Lo volvió a intentar varias veces, pero siempre giraba de más el disco. Al final, la profesora le preguntó porque le daba tantas vueltas y no paraba nunca. Mi compañera respondió: "Es que estoy buscando donde comienza, pero no lo veo. No se ve bien". Por supuesto, la chica nunca había visto un disco (bien al contrario, mis primeros discos fueron de vinilo), por lo que no sabía que el disco hay que 'escucharlo', ya que es imposible encontrar el punto donde comienza una canción. De ahí que también se le llame Microsurco.
Vuelta al presente gracias al mismo efecto del humo difuminando la imagen... Como iba diciendo, o mejor dicho, escribiendo, decidí regalarle a mi madre el CD del 'bolero de Ravel'. Ahora, viene un flashback, mucho más lejano en el tiempo que el anterior. En esta ocasión la imagen pasará del color al blanco y negro... Incluso, para aquellos amantes del cine antiguo, podría tener la apariencia de una película muda, con música de fondo y los diálogos escritos, ahí cada uno con su imaginación.
Yo contaba con sólo 10 años, pero mis ideas anticapitalistas ya estaban totalmente asentadas en mi mente. Así que, en lugar de ir a un gran almacen para buscar el CD, fui a una pequeña tienda de música dispuesta al lado del mercado municipal. Llegué a la tienda y dije decidido: "Perdone, ¿tienen el bolero de Ravel, por favor?". La dependienta hizo que no con la cabeza y respondió con una sonrisa: "No, pero si quieres, tenemos 'Los boleros de Moncho'". "No, gracias", fue mi escueta respuesta. En aquel momento, me tuve que comer mi orgullo con patatas y cogí el metro en dirección al centro de Barcelona. Poco después, apenas veinte minutos, ya tenía en mis manos el preciado regalo. Por supuesto, lo había encontrado sin ningún tipo de problemas, y con una oferta del 20% de su precio, en una de las estanterias de la sección de música de El Corte Inglés.
sábado, 22 de diciembre de 2007
viernes, 21 de diciembre de 2007
Disculpas
Se me cae la cara de vergüenza cada vez que entro en mi blog. Hace meses que no escribo con cierta asiduidad y esto me llena de pena y de rubor. Quizás, es que no tengo nada interesante que explicar...
Aún así, espero que entendáis que una persona como yo, que ha visitado durante décadas mundos extraordinarios junto a Campanilla, necesite un tiempo prudencial para asimilar todos estos extraños comportamientos que vosotros llamáis, con una cierta frivolidad, 'tradiciones' o 'costumbres'.
Así que he decidido aprovechar las vacaciones de Navidad para escribir todo aquello que he estado pensando, pero que no he plasmado en la pantalla, durante estos meses de silencio cibernáutico. Escribiré un post por día, sí señor, sin miedo a equivocarme, sin miedo a las represalias, sin miedo a quedarme en blanco... Simplemente, escribir.
Ahora estoy mucho más tranquilo... Así que me voy a cenar... Mañana escribiré mi primer post diario... No hay que forzar a la mente, aún podría ser que toda esta energía renovada se escapara por alguno de mis poros... Realmente, uno se queda mucho más relajado después de tomar una decisión trascendental...
Aún así, espero que entendáis que una persona como yo, que ha visitado durante décadas mundos extraordinarios junto a Campanilla, necesite un tiempo prudencial para asimilar todos estos extraños comportamientos que vosotros llamáis, con una cierta frivolidad, 'tradiciones' o 'costumbres'.
Así que he decidido aprovechar las vacaciones de Navidad para escribir todo aquello que he estado pensando, pero que no he plasmado en la pantalla, durante estos meses de silencio cibernáutico. Escribiré un post por día, sí señor, sin miedo a equivocarme, sin miedo a las represalias, sin miedo a quedarme en blanco... Simplemente, escribir.
Ahora estoy mucho más tranquilo... Así que me voy a cenar... Mañana escribiré mi primer post diario... No hay que forzar a la mente, aún podría ser que toda esta energía renovada se escapara por alguno de mis poros... Realmente, uno se queda mucho más relajado después de tomar una decisión trascendental...
jueves, 22 de noviembre de 2007
Óbitos
Me viene ocurriendo en las últimas semanas que me entero de la actualidad, no por los telediarios o el periódico, sinó gracias a mis amigos que cuidan de mi conocimiento de la realidad actual. Ayer, Merlí me comentó la muerte de Fernando Fernán Gómez, tras lo cual sólo pude pronunciar un breve "Hostia". Me quedé reflexionando sobre la trivialidad de nuestra vida, el paso del tiempo... Y, después de unos largos segundos de silencio, desarrollé una nueva teoría absurda de las mías:
- Es curioso como los famosos desaparecen de un día para otro y, después de un tiempo, nos enteramos que se han muerto.
La cara de Merlí mostró una mueca de obviedad completa. Se supone que, cuando un famoso a una edad avanzada desaparece de la escena pública, entra dentro de las estadísticas el hecho de que tenga dolencias físicas que finalicen en una misa y en su entierro. Pero esta obviedad que ha ocurrido durante los últimos cincuenta años (más o menos, la misma edad que la televisión) se vio implacablemente doblegada ante la agonía y el desenlace de la folclórica Rocío Jurado. En esa ocasión, se hizo un seguimiento completo desde su primera dolencia hasta la lectura del testamento y la posterior trifulca por su herencia. Así pues, lo que era una obviedad, se convirtió en una noticia de apertura de los telenoticias.
Me alegro (entre comillas) de la vuelta a la normalidad y a la obviedad en un tema tan delicado como la muerte de una persona.


(Fotografías extraídas de www.elpais.com y de www.isaacj.com)
- Es curioso como los famosos desaparecen de un día para otro y, después de un tiempo, nos enteramos que se han muerto.
La cara de Merlí mostró una mueca de obviedad completa. Se supone que, cuando un famoso a una edad avanzada desaparece de la escena pública, entra dentro de las estadísticas el hecho de que tenga dolencias físicas que finalicen en una misa y en su entierro. Pero esta obviedad que ha ocurrido durante los últimos cincuenta años (más o menos, la misma edad que la televisión) se vio implacablemente doblegada ante la agonía y el desenlace de la folclórica Rocío Jurado. En esa ocasión, se hizo un seguimiento completo desde su primera dolencia hasta la lectura del testamento y la posterior trifulca por su herencia. Así pues, lo que era una obviedad, se convirtió en una noticia de apertura de los telenoticias.
Me alegro (entre comillas) de la vuelta a la normalidad y a la obviedad en un tema tan delicado como la muerte de una persona.
(Fotografías extraídas de www.elpais.com y de www.isaacj.com)
lunes, 5 de noviembre de 2007
Es muy duro ser...
Es muy duro ser fan del heavy metal en este país. Los neófitos creen que te comes la carne cruda, que cuando estás a solas con tu pareja le gritas piropos al oído, que eres incapaz de escuchar una guitarra acústica, que eres un guarro porque llevas el pelo largo (aunque te laves cada día), que te gusta beber las litronas a morro y que eres un fanático de las Harleys-Davidson y que las coleccionas como quien se compra el diario...A eso se le debe añadir la poca información especializada que podemos encontrar en cualquier medio de información. Sólo se comentan los conciertos de los grupos más conocidos, así como sólo se promocionan los conciertos que congregan a miles de seguidores. Así, nos quedamos con una parcela muy reducida de la realidad musical de este género.
Pero el mundo del heavy metal, como el de cualquier género musical, es amplísimo y está plagado de grupos (algunos más famosos, otros menos). Todo esto lo explico porque hay un grupo más bien poco conocido: RAGE (no confundir, se lo ruego, con "Rage against the machine"). Este grupo alemán lleva casi tres décadas sacando discos de una gran calidad y llenando los estadios europeos donde toca. Por supuesto, en este país los conocemos solamente algunos y, por supuestísimo, sus conciertos son mínimamente promocionados. Así pues, para enterarse si Rage vendrá de gira por Barcelona, uno tiene que ir visitando su página web de vez en cuando y rezar todas las oraciones que conozca.

Este es un mensaje para los sufridos seguidores de Rage: Vienen!!!! Ayer mis rezos fueron escuchados y descubrí que su próxima gira visita España (Madrid, Bergara y Barcelona). El concierto de Barcelona será el domingo 6 de Abril en la sala Razzmatazz 2. Ya sé que falta todavía medio año, pero uno tiene que ahorrar algún dinerillo antes. Así pues, continuaremos investigando por internet para saber cuanto valdrá la entrada.
Imágenes extraídas de www.rage-on.de
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